El cold brew es concentrado y aguanta bien la compañía. Cuatro formas de tomarlo, de la más pura a la más entretenida.
1. Puro y bien helado
Directo sobre hielo. Así se nota el dulzor natural del grano, sin nada que lo tape.
2. Con leche o bebida vegetal
Un chorro basta. Es concentrado, así que aguanta la leche sin perder carácter.
3. Con tónica
Hielo, tónica y encima el cold brew. El trago de café más refrescante que vas a probar.
4. Con hielo de café
Congela cold brew en una cubetera y úsalo como hielo. Nunca más un vaso aguado.
Un consejo transversal: manténlo refrigerado y sírvelo frío.