Spoiler: llevas años llamándolo mal.
Café helado y cold brew no son lo mismo, aunque los dos lleguen fríos a tu mano. La diferencia no está en la temperatura: está en cómo se hicieron.
Café helado no es cold brew
El café helado se prepara caliente y después se enfría con hielo. El calor ya hizo su trabajo: extrajo los compuestos amargos del grano. El hielo solo baja la temperatura y, de paso, lo diluye.
El cold brew nunca pasa por calor. El café molido grueso reposa en agua fría durante horas, y el tiempo hace el trabajo que el calor haría en minutos.
Se hace en frío. Con paciencia.
En BRUMA lo extraemos durante 18 a 22 horas. Café molido grueso, agua filtrada y reposo. Cero apuro.
Esa lentitud no es capricho: es justamente lo que evita extraer los compuestos amargos que aparecen con el calor.
Más dulce, sin una gota de azúcar
Al extraer en frío, el dulzor natural del grano se nota. Por eso BRUMA no lleva azúcar añadida: no le hace falta.
Cafeína natural, del grano
El cold brew es concentrado y su cafeína viene del café, no de un aditivo. Sin taurina, sin colorantes, sin nada que no reconozcas.
Y viene en lata
Café de especialidad de Colombia, extraído en frío en Talca, en lata de 270 ml. Listo para tomar, sin preparar nada.