Lata de BRUMA Cold Brew junto a granos de café de especialidad

Qué es el café de especialidad (y por qué no es solo marketing)

«Café de especialidad» aparece hoy en la etiqueta de casi todo: en cafeterías, en supermercados, en bolsas de medio kilo. Cuando un término está en todas partes, es razonable sospechar que ya no significa nada.

En este caso sí significa algo, y es bastante concreto.

No es un adjetivo, es una categoría

El café de especialidad no es «café rico» ni «café caro». Es una categoría con un criterio de entrada: el grano se evalúa en una cata estandarizada, por catadores certificados, y tiene que superar un puntaje mínimo de 80 sobre 100.

Ese puntaje mide cosas concretas: aroma, cuerpo, acidez, dulzor y ausencia de defectos. Un café con granos partidos, mal secado o fermentado por accidente no llega. No es opinión, es un examen.

La trazabilidad es la otra mitad

Un café comercial se compra por volumen, mezclando orígenes según el precio de la bolsa. Uno de especialidad se compra sabiendo de dónde viene.

Por eso una marca de especialidad puede decirte el origen de lo que estás tomando. Nuestro lote actual es café de especialidad de Peru, y lo decimos en la lata. Esa información se pierde apenas el café pasa por una cadena larga.

Por qué importa más en una lata

Acá está la parte interesante. El café listo para tomar suele ser justamente donde se sacrifica la calidad: se asume que quien compra una lata no va a notar la diferencia, así que se usa el grano más barato y se compensa con azúcar.

Ese atajo es la razón de que mucha gente crea que el café en lata es malo. No es el envase: es lo que le metieron adentro.

Si el grano es bueno y la extracción es larga y en frío, el resultado no necesita azúcar para ser tomable. En BRUMA extraemos en frío entre 18 y 22 horas, y la lata sale sin azúcar añadida: solo café y agua filtrada. Si te interesa el detalle del proceso, lo explicamos en qué es el cold brew.

Qué mirar antes de comprar

  • ¿Dice de dónde viene el café? Si no hay origen, probablemente no hay trazabilidad.
  • ¿Cuántos ingredientes tiene? Mientras más corta la lista, menos hay que tapar.
  • ¿Lleva azúcar añadida? El azúcar es la forma más rápida de esconder un grano mediocre.
  • ¿Dice cómo se hizo? Una marca que extrae bien tiende a contarlo.

Ninguna de estas preguntas requiere ser experto. Están todas en la etiqueta, y responden bastante rápido si lo que tienes en la mano es café de especialidad o café con un adjetivo puesto encima.

Conoce BRUMA Cold Brew: café de especialidad de Colombia, extraído en frío en Talca.

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